El sector comercial de Río Gallegos atraviesa un escenario complejo marcado por la caída del consumo, el aumento de los costos y las dificultades que enfrentan numerosos establecimientos para sostener su actividad.
Desde la Cámara de Comercio, Industria y Afines de Río Gallegos advirtieron que la situación ya habría provocado la pérdida de más de 300 puestos de trabajo en la ciudad.
A la disminución de las ventas se suman problemas de endeudamiento, embargos y mayores costos operativos, un escenario que afecta especialmente a los pequeños y medianos comerciantes.
Representantes del sector vienen planteando la necesidad de implementar medidas que permitan aliviar la situación y evitar nuevos cierres y pérdidas de fuentes laborales.
La situación del comercio también refleja el impacto que tiene la pérdida del poder adquisitivo sobre la economía local, donde una parte importante de la actividad depende del consumo de las familias.

