La dirigenta de Unidad Popular Nacional Olga Reinoso, se expresó en sus redes sociales sobre lo que viene sucediendo en YCRT los últimos días, la dirigente política, antes del 2023 fue la primer mujer Secretaria General de ATE Santa Cruz y quedó grabada en la historia del sindicato, conoce por dentro lo que es la empresa estatal, la realidad de los y las trabajadoras y su desarrollo.
A continuación sus palabras:
El descarrilamiento del tren de la Empresa Yacimientos Carboniferos Rio Turbio-YCRT puso en riesgo la vida de trabajadores y golpeó a una empresa estratégica para Santa Cruz, frente a semejante gravedad, necesitamos una investigación independiente y responsabilidades claras.
Sin embargo, Claudio Vidal salió a instalar una conclusión: “fue sabotaje”, según lo que afirmó haber recibido de los peritos, pero el gobernador no es juez y sus declaraciones no reemplazan una conclusión judicial.
¿Sabotaje? Que la Justicia lo determine, con pruebas y hasta las últimas consecuencias y que se investigue la pieza encontrada, su procedencia y su relación con el descarrilamiento.
Pero que también examine el mantenimiento, las condiciones de las vías y de la locomotora, los controles y las decisiones de quienes tienen la responsabilidad de administrar la empresa, cuál es el plan de inversión que se lleva adelante, porque la investigación no puede acomodarse al relato que le conviene al poder.
Esta la hipótesis de sabotaje no puede convertirse en una coartada para esquivar el debate sobre la desinversión y la gestión, dónde el propio Vidal reconoció que era la única locomotora funcionando. ¿Ese es el respaldo operativo con el que pretenden garantizar el futuro de nuestra Empresa YCRT? ¿Hasta cuándo van a exigirles a los trabajadores que compensen con esfuerzo la falta de equipamiento?
La seguridad se garantiza antes de que ocurra un accidente: con inversión, mantenimiento, prevención y controles efectivos sobre las condiciones y el medio ambiente de trabajo.
La preocupación por lxs trabajadores debe traducirse en presupuesto y decisiones, no agotarse en declaraciones frente a una locomotora volcada.
Basta de usar a los trabajadores como escudo de la gestión, porque son los compañeros y compañeras quienes históricamente sostuvieron la empresa, defendieron sus puestos de trabajo y enfrentaron los intentos de vaciamiento, pero su compromiso no es un cheque en blanco para quienes gobiernan, mucho menos una excusa para sembrar sospechas sobre quienes se organizan y reclaman.
Señor gobernador: si quiere defender nuestra Empresa Yacimientos Carboniferos Rio Turbio - YCRT, reclame los recursos necesarios para reactivar la Usina 240 , fortalecer el complejo Ferroportuario Punta Loyola, recuperar el ramal, y poner en funcionamiento los sectores de la empresa. Haga público el plan de inversión, los plazos y las responsabilidades, explique qué exige al Gobierno nacional y qué resultados obtiene.
El rumbo privatizador y la falta de un horizonte productivo merecen una respuesta política clara. ¿Qué destino quiere para nuestra Empresa YCRT? La Cuenca tiene derecho a saber si existe un proyecto de desarrollo o si se pretende administrar el deterioro mientras se anuncia una recuperación que debe demostrarse en los hechos.
No vamos a naturalizar la precariedad operativa ni aceptar que cada crisis termine convertida en un espectáculo para desplazar responsabilidades, lo vivimos en la época de Taselli y en el gobierno de Macri, porque gobernar exige hacerse cargo y defender una empresa estratégica exige mucho más que señalar enemigos.
La Cuenca Carbonífera no le debe su existencia a la publicidad de ningún gobierno, sino a su historia, atravesada por generaciones de trabajadores y trabajadoras que hicieron del carbón trabajo, comunidad y soberanía.
No los subestime, gobernador.
No utilice su lucha para cubrir las deudas de su gestión.
Que la Justicia investigue y determine qué ocurrió y quienes administran rindan cuentas, y exijan que el Gobierno garantice los recursos para una YCRT pública, segura y productiva.
La vida de los trabajadores y el futuro de la Cuenca no pueden quedar atrapados en su circo político.

