El 24,1% del salario se destina actualmente al pago de deudas.
El dato indica que casi uno de cada cuatro pesos de los ingresos de los trabajadores se utiliza para cumplir con compromisos financieros.
La proporción refleja el peso que adquirieron las deudas dentro del presupuesto mensual de los hogares.
Después de afrontar esos pagos, las familias disponen de una parte menor de sus ingresos para cubrir alimentos, servicios, transporte, alquileres y otros gastos habituales.

